
Desde la Juventud Comunista del Pueblo Canario (JCPC) manifestamos nuestro rechazo total a la entrega que hará la ULPGC, el próximo día 15, del «honoris causa» a la reina emérita Sofía.
La distinción de «honoris causa» debe ser un reconocimiento que se otorgue a personas que hayan contribuido de manera excepcional a la sociedad, ya sea aportando en algún campo académico o sirviendo de forma destacada a la comunidad.
La reina emérita, lejos de tal definición, poco o nada ha aportado a la sociedad en sí, y aún menos a la clase trabajadora y obrera del Estado español. Los actos de caridad y filantropía en donde ha tenido presencia la monarca y que seguro se usan para justificar este nombramiento no han sido más que meros espectáculos para blanquear y justificar la institución a la que representa.
La ULPGC, al otorgar este título, no solo desprestigia el gran significado que lleva consigo el «honoris causa» a una persona cuyo único mérito fue nacer «privilegiada», sino que también contribuye a maquillar y normalizar una institución caduca y parásita como es la monarquía española. Debemos recordar que la monarquía no se instauró dentro del régimen del 78 por deseo popular, sino que fue una operación pactada y orquestada por las élites franquistas para asegurar la sucesión del Estado que juró Juan Carlos frente al dictador en 1969.
Desde la JCPC defendemos que, dentro de la sociedad canaria, y en otras partes del estado, hay centenares de personas de extracción obrera y popular que con pocos recursos han aportado más a la sociedad en su conjunto, pero que lamentablemente nuestra universidad pública (que se nutre del esfuerzo de la clase trabajadora) ha preferido el prestigio y el elitismo antes que buscar una verdadera contribución social.
Desde la Juventud exigimos que la ULPGC rectifique lo que a nuestro parecer es un insulto a toda su comunidad educativa y que este sea otorgado a alguna personalidad dentro del ámbito canario. Llamamos también a que los jóvenes estudiantes de la universidad denuncien este acto y que exijan a la rectoría que enfoquen tanto sus recursos como esfuerzos a atender las verdaderas necesidades que el campus exige con inmediatez y se dejen de frivolidades.